Descripción
HISTORIA DE LA ESPELTA La espelta (Triticum spelta) es una variedad antigua de trigo que ha
sido cultivada durante miles de años. Se cree que su origen se encuentra en el antiguo Creciente
Fértil —una región que abarca partes de Medio Oriente, como Irak, Irán, Siria y Turquía— hace
más de 7.000 años. Fue uno de los primeros cereales domesticados por el ser humano, y
desempeñó un papel clave en el desarrollo de las primeras civilizaciones agrícolas. Durante siglos,
la espelta fue un alimento básico en Europa, especialmente en regiones de Alemania, Suiza y el
norte de Italia. Los romanos la consideraban un cereal sagrado y la utilizaban para elaborar pan y
gachas. En la Edad Media, su consumo se extendió entre monjes y campesinos, quienes
valoraban su capacidad de crecimiento en suelos pobres y su resistencia natural a plagas y
enfermedades. Con el tiempo, el trigo común (Triticum aestivum) reemplazó en gran parte a la
espelta debido a su mayor rendimiento y facilidad de procesamiento. Sin embargo, la espelta
nunca desapareció del todo, y en las últimas décadas ha experimentado un resurgimiento,
impulsado por el interés en alimentos integrales, naturales y antiguos. Hoy en día, la espelta es
apreciada por su sabor suave y ligeramente dulce, su alto contenido en proteínas y minerales, y su
buena digestibilidad. Es un símbolo del regreso a una agricultura más sostenible y de la
revalorización de los granos ancestrales.




